"Nunca
voy a poder ocultar mi origen judío" dijo alguna vez la
que con el tiempo se convertiría en una de las grandes
estrellas del espectáculo, en la segunda mitad del siglo
XX "Mi nariz, siempre marcha delante de mi". Paso su niñes
en Brooklyn, rodeada de pobreza, en los difíciles años
posteriores a la 2ª Guerra Mundial. Sus comienzos como
cantante fueron en night clubs, así se ganaba la vida.
Su ascenso comenzó en 1964. En 1968 recibió el Oscar a
la Mejor Actriz. Desde entonces sigue su carrera ascendente
como actriz y cantante. Personifico a "Yentl" en un memorable
film basado en la novela homónima de Isaac Bashevis Singer.