Lave bien los huesos
con agua caliente y sáqueles toda la grasa. Ponga a
hervir en una cacerola, bien cubiertos con agua, durante
4 horas, o hasta que se desprenda la carne de los huesos.
Durante la cocción vaya reponiendo con agua hirviendo
el liquido que se evapora. Sale a gusto, agregue las
hojas de laurel, los dientes de ajo y los granos de
pimienta. Deje cocinar otro poco para que tome el gusto
de los condimentos. Aparte, ralle los 3 huevos duros
y colóquelos en una fuente honda. Vierta encima el liquido
de la cocción previamente colado. Cuando los huesos
se han entibiado, retire la carne, píquela y agréguela
a la gelatina. Deje enfriar y coloque la fuente en la
heladera. Al día siguiente, cuando la gelatina ya esta
bien solidificada, enjuáguela con agua hirviendo y escurra
bien, a fin de sacarle toda la grasa que se deposita
en la superficie.