Candelabro
de siete brazos, es uno de los símbolos más antiguos
del judaísmo. La primera fuente bíblica que da cuenta
de su existencia es Éxodo XXV, versículos 31 al
39. Comienza diciendo el texto bíblico "... harás
también un candelabro de oro puro, labrado a martillo...
su pie, su tronco, sus copas, sus globitos y sus
flores procederán de sí mismo... y seis brazos saldrán
de sus lados. Tres brazos del candelabro de un lado
de él y tres brazos del candelabro del otro lado
de él...". Todo de oro puro. Este candelabro o Menorá
fue hecho en el desierto tal como lo relata el texto
de la Torá. Estuvo en el tabernáculo, luego fue
llevado al santuario de Shiló y más tarde se lo
trasladó al Templo de Jerusalén que construyó el
Rey Salomón. En el libro de Reyes I, Cap. VII, versículo
49, se relata que aparte de esta Menorá había en
el santuario del Rey Salomón otras nueve menorot
de oro. Según la tradición, esta Menorá fue preservada
en tiempos del Rey Nabucodonosor en el Arón (Arca).
La Menorá reaparece en épocas del Segundo Templo
(-530). Después de la destrucción de éste a manos
de Tito (año 70), junto a todos los utensilios fue
sacada también la Menorá, que aparece en el friso
del Arco del Triunfo romano.
Con el correr del tiempo
se han perdido las menorot originales del santuario. Nos
quedó su símbolo que tiene varias interpretaciones, como
que representa a los siete días de la creación. En la
Kabalá (mística judía) simboliza el árbol de la vida.
Está prohibido hacer una réplica a la que había en el
Templo de Jerusalén. Ésta es probablemente una de las
razones por las cuales el candelabro de Janucá es de 8
brazos. Hay una notable visión del profeta Zacarías (Zejarcá
o Zejariá): "... He mirado y he aquí un candelabro todo
de oro... y dos olivos junto a él, uno a cada lado..."
(Cap. IV, Versículos 2-3). Esta visión profética cercana
a la construcción del Segundo Templo nos remite al presente,
ya que con el establecimiento del Estado de Israel fue
designada la Menorá con los olivos a sus costados como
su símbolo, reflejando así una continuidad histórica y
una vigencia de 3500 años.